El Club de los Poetas Muertos
Rincón donde libero mis pensamientos de las cadenas a las que a veces nos vemos atados y de las que nos cuesta tanto deshacernos.
martes, 22 de enero de 2013
Ave Fénix
Algo inesperado sucedió al volverte a ver. Lo que creía superado, volvió a surgir en el fondo de mi corazón cual ave fénix resurgiendo de sus cenizas. Un fuego recorió todo mi cuerpo y tu mirada me dejó petrificado y sin poder articular palabra. Por ti perdí la razón la primera vez que te vi y el reencuentro, tan inesperado, como fue aquello que sentí por tí hace ya más de siete años, no fue menos doloroso para mi. Si bien es cierto que no me abrasaba tanto como la primera vez que te vi, mi corazón latió por ti durante todos estos años. Ahora te pido que como Ave Fénix me dejes resurgir de las cenizas en las que me convertiste y pueda surgir de nuevo esa llama en mi interior con alguien nuevo, ya que nuestra llama se consumió hace mucho tiempo. Me despido de ti, muy a mi pesar, pero creo que es hora de que nuestros caminos se separen y si en alguna ocasión soplan vientos favorables quizás los barcos de nuestras vidas nos lleven a un mismo puerto. Por ahora, quiero zarpar en solitario, descubrir nuevos mares y conquistar nuevas tierras. No sé si esto es un punto y final o un punto y aparte, pero de momento, es un cambio, hacia un futuro incierto y un presente menos amargo que el sabor de tu ausencia dejaba en mis labios cada día.
Sin más, me despido de ti, esperando resurgir cual Ave Fénix, dispuesto a volar otros cielos que espero aporten más luz a mi vida.
viernes, 11 de junio de 2010
ROJITAS LAS OREJAS
ROJITAS LAS OREJAS
(27-11-06) Diego Asensio Sánchez
Hoy una rosa ha nacido de entre las cenizas, está asustada y nerviosa, es su primer día en la escuela de la vida de la calle y no sabe de que va la lección, no sabe cual será su finalidad, quizás crecer salvaje y formar una familia dibujada en un hermoso rosal, quizás formar parte de un ramo que alguien regalará a alguna persona demostrándole así su amor o quizás le tocará yacer en el frío gélido de alguna lápida creando una manta que de algo de calor al frío de la soledad y de la muerte.
La verdad es que desde que era tan sólo una semilla metida en una bolsita, se hacía muchas preguntas y no se conformaba, siempre quería ver más, investigar, saber el por qué de todo. En la guardería, ella era una de las chicas más activas y una de las más espabiladas ya que entendía todo a la primera.
Su mamá, como sabía que ella era especial, le contaba historias que despertaban su interés e iluminaban su fantasía, pero ahora ya era tarde para esas historias de niños y ella ya era toda una señorita, aunque estaba llena de dudas, nunca le prestó atención a lo que le decían si no le explicaban por qué eran las cosas así y su mamá ya no tenía respuestas para las preguntas que le hacía su querida hijita, así que decidió mandarla a la escuela ya que ella no podía enseñarle nada más. La rosa estaba muy ilusionada de salir de casa y de ir a la escuela porque allí conocería a mucha gente, que como ella tuviese ganas de conocer mundo y con la que compartiría multitud de aventuras. Su mamá estaba un poco preocupada pues su hija no era una rosa cualquiera y si no la trataban con cuidado se podría romper pues no había sido educada para la vida real ya que eso era un mundo muy oscuro y podría asustarse y no querer salir nunca más. Cuando acabó la escuela, ese mismo día, el primero y más importante de su vida, la rosa iba caminando muy contenta y cantaba o mejor dicho tarareaba trozos de bellas canciones de otro tiempo. Al llegar a casa, la rosa fue corriendo hacia su mamá y le contó todo lo que había hecho durante el día y lo bien que se lo había pasado, la gente que había conocido y todo eso, así que mamá rosa dibujó una sonrisa en su rostro y nunca más tuvo miedo de que su hijita fuese a la escuela sola.
Los días pasaban y la rutina se iba apoderando de su vida. Se levantaba temprano, se aseaba y marchaba tarareando alguna cantinela. Parecía que su vida se estaba convirtiendo en una monotonía y eso no le gustaba, odiaba que no pasase algo nuevo cada día, le aburría que todo pareciese estar programado: Primero, la escuela, a continuación, a hacer los deberes del día siguiente, ayudar en casa a mamá, etc.
Un día, un hermoso clavel blanco le preguntó si quería salir con él, pues ella era una de las flores más hermosas de la escuela y al ir creciendo, también crecía su belleza. Ella no supo que decir y el rojo de su rostro aumentó enormemente hasta ser de un rojo sangre. La rosa, toda colorada se marchó corriendo a casa a pedirle consejo a su mamá, pues no estaba preparada para una relación. No sabía mucho de cómo eran los chicos y si le podrían hacer daño. Mamá rosa le contó que a toda rosa le llegaba un momento en el que un hermoso clavel blanco le pedía salir y que eso no era malo, sino un signo de su madurez como flor y de que era el momento de enfrentarse a ese destino que tanto temía al principio. Al menos, ahora sabía que no formaría parte de ningún ramo, ni tampoco cubriría ninguna lápida.
Al día siguiente, se levantó temprano como de costumbre y se dirigió a la escuela, pero esta vez algo había cambiado, la monotonía se había roto, ahora sabía que había alguien que pensaba en ella y eso le gustaba y le hacía muy feliz. Por el camino, iba pensando que le diría a ese clavel blanco que le pidió salir, estaba muy nerviosa, tanto o más que el primer día de escuela. No sabía si aquel hermoso clavel se volvería a fijar en ella y si los demás chicos se reirían de ella por su timidez y se volvería a sonrojar y saldría otra vez corriendo. La rosa llegó a la clase y se sentó como de costumbre. Estaba sola y aunque conocía a mucha gente, casi nadie se quería sentar con ella, pero esto también cambio. El hermoso clavel, se dirigió hacia ella y le dijo: “Hola, ¿te importa que me siente hoy contigo?”. La rosa no sabía como reaccionar, ni que decir, no le salían las palabras de lo nerviosa que estaba por la emoción, pero como pudo se dirigió hacia el clavel, su querido clavel y le dijo: “No, para nada, por favor siéntate”. Desde ese día, nadie se reía de ella y de sus fantasías y todo el mundo le ofrecía regalos y se ofrecía a ayudarla puesto que el clavel que la había elegido, era uno de los mejores chicos de toda la clase, el hermoso clavel blanco, acompañó a la bella rosa a su casa y espero un rato en la puerta, quería besarla, pero no quería estropear aquel momento mágico y se marchó. La rosa entró en su casa y se dirigió a su habitación, estaba tan contenta que no pudo resistirlo y fue a contárselo a su mamá. Ésta, al ver lo contenta que estaba su hijita, se alegró tanto que uno de sus pétalos empezó a desprenderse hasta que al final cayó al suelo como un peso muerto. La joven rosa se asustó tanto que fue a llamar de inmediato a su amado clavel para que estuviese con ella en aquellos momentos tan tristes por los que iba a empezar pasar. Ella no entendía lo que le estaba pasando a su mamá, no sabía por qué si era tan feliz al ver que su hija ya era adulta y que iba a formar una familia, lloraba y se iba rompiendo poco a poco hasta que la tierra se cubrió de pétalos. Ella pensaba que su mamá viviría para siempre y que estaría allí con ella, pero no sabía que su mamá no se había ido por completo, ya que ella la recordaba y hasta que no la olvidase, no moriría. La rosa no entendía muy bien lo que esto significaba y algunas lágrimas resbalaban por su rostro, pero al ver que estaba con su querido clavel, decidió que eso era lo que su mamá había querido que sucediese.
La joven rosa nunca volvió a ser la misma, aunque ella intentaba evitar que la gente no se diese cuenta de lo que le pasaba y se mostraba feliz y sonriente al exterior e incluso a su querido clavel, se mostraba distante como si estuviese construyendo un escudo impenetrable forjado de espinas y con el que aislarse del mundo real y sumergirse en su añorado mundo de fantasías aunque ya no se sentía llena con ellas y no sabía que hacer.
El clavel, al sentirse rechazado por la rosa se hirió de muerte, clavándose las espinas y arrancándose los pétalos con su llanto y yació para siempre en un trocito de tierra cercano al de la querida mamá de la rosa de su corazón.
A veces, la joven rosa se ponía a recordar los momentos que había pasado con su querida mamá y con aquel clavel que fue la única persona que le hizo sentirse llena y útil en su vida y lloraba y con su llanto, sus pétalos fueron cubriendo el lugar donde yacían su mamá y el joven clavel blanco hasta que se fusionó con ellos por completo, y de esa unión surgió el clavel más hermoso que nadie puede imaginar.
El nuevo clavel, fue creciendo hasta ser grande y hermoso, pero en él no había ningún deseo de recorrer mundo, quería asentarse y ver el tiempo pasar desde su trocito de tierra en el que había decidido echar raíces.
El clavel se alzaba solitario y a veces se preguntaba si algún día encontraría a alguien que le hiciese sentirse completo, puesto que se sentía solo y eso le daba miedo. No quería ser un alma errante que no tuviese un sitio fijo y por eso decidió que no saldría en busca de aventuras como sus predecesores, pero tampoco quería estar solo para el resto de su vida. Los días pasaban y con ellos el tiempo. Caminaba con las manos en los bolsillos como si de ellos fuera a sacar algunos polvos mágicos que hicieran que su vida cambiase y con la cabeza en mil y una historias que había creado el mismo como a sus amigos con los que hablaba y debatía de cosas sin importancia pero que por un momento, le entretenían y le hacían sentirse como si no estuviese solo, pero esos sentimientos se marchaban como estrellas fugaces que recorren el cielo desapareciendo sin dejar rastro y de nuevo volvía a la realidad, a su trocito de tierra, que era lo único de lo que estaba seguro que poseía.
Un día de noviembre, el joven clavel iba caminando como hacía bastante a menudo y su vida cambió en aquel día. Lo que tenía que haber sido un día más sin mayor importancia de la de suceder al día anterior, ya muerto, olvidado, y la de ser sucedido por el día siguiente y así sucesivamente, se convirtió en un día que nunca olvidaría en su vida. Aquel día, el joven clavel de color blanco aunque con unas pintitas negras, restos del pasado, descubrió lo que era el amor. Ante sus ojos se levantaba la que sin duda era la rosa más hermosa que sus monótonos ojos habían visto nunca. Por su tallo empezó a sentir como subía una bola de fuego que le quemaba y que le cortaba el aire que necesitaba respirar para seguir con vida.
Aquella rosa, le acarició el rostro con sus suaves manos y el joven clavel se tornó de un color rosado, casi rojizo por unos momentos. La hermosa rosa le hablaba y él, él no prestaba mucha atención a las palabras porque tan sólo oía la más bella de las melodías y sus palabras eran música para los oídos de aquel clavel y eso era lo que más le confortaba. Además sus ojos estaban cegados por una fuerza mayor a la suya propia, su corazón ya no le pertenecía a él sino a aquella rosa.
El hermoso clavel estaba acostumbrado a pasear solitario y sin un rumbo fijo, sin muchas preocupaciones y pensando que siempre conocería a alguien que le hiciese olvidar a otras personas, aunque sin sentirse atado a nadie, pero esta vez no se podía olvidar, aunque como de costumbre salió corriendo y diciendo alguna tontería sin querer sólo porque el miedo se había apoderado de él y no entendía como aquella hermosa rosa podría querer estar con él. Desde entonces, el clavel vivió intentando olvidarla, pero sus esfuerzos eran en vano, puesto que la llama había ardido en él y su agonía sólo se podía curar con una medicina, la compañía de aquella radiante rosa cuya sencillez le otorgaba mayor gracia.
De aquella rosa, no se supo nada, el clavel pensaba que había sido un sueño, pero él estaba seguro que no lo había soñado, que aquel encuentro había sido real, porque él mismo la había perdido y si esto no fuera real, ¿por qué habría de soñar algo tan maravilloso?
El clavel se construyó una gran prisión de la que nunca salió y en un pozo fue ahogando su dolor con cada lágrima que derramaba y por cada una de ellas, una espina crecía en su tallo hasta que la vida también le abandonó.
(27-11-06) Diego Asensio Sánchez
Hoy una rosa ha nacido de entre las cenizas, está asustada y nerviosa, es su primer día en la escuela de la vida de la calle y no sabe de que va la lección, no sabe cual será su finalidad, quizás crecer salvaje y formar una familia dibujada en un hermoso rosal, quizás formar parte de un ramo que alguien regalará a alguna persona demostrándole así su amor o quizás le tocará yacer en el frío gélido de alguna lápida creando una manta que de algo de calor al frío de la soledad y de la muerte.
La verdad es que desde que era tan sólo una semilla metida en una bolsita, se hacía muchas preguntas y no se conformaba, siempre quería ver más, investigar, saber el por qué de todo. En la guardería, ella era una de las chicas más activas y una de las más espabiladas ya que entendía todo a la primera.
Su mamá, como sabía que ella era especial, le contaba historias que despertaban su interés e iluminaban su fantasía, pero ahora ya era tarde para esas historias de niños y ella ya era toda una señorita, aunque estaba llena de dudas, nunca le prestó atención a lo que le decían si no le explicaban por qué eran las cosas así y su mamá ya no tenía respuestas para las preguntas que le hacía su querida hijita, así que decidió mandarla a la escuela ya que ella no podía enseñarle nada más. La rosa estaba muy ilusionada de salir de casa y de ir a la escuela porque allí conocería a mucha gente, que como ella tuviese ganas de conocer mundo y con la que compartiría multitud de aventuras. Su mamá estaba un poco preocupada pues su hija no era una rosa cualquiera y si no la trataban con cuidado se podría romper pues no había sido educada para la vida real ya que eso era un mundo muy oscuro y podría asustarse y no querer salir nunca más. Cuando acabó la escuela, ese mismo día, el primero y más importante de su vida, la rosa iba caminando muy contenta y cantaba o mejor dicho tarareaba trozos de bellas canciones de otro tiempo. Al llegar a casa, la rosa fue corriendo hacia su mamá y le contó todo lo que había hecho durante el día y lo bien que se lo había pasado, la gente que había conocido y todo eso, así que mamá rosa dibujó una sonrisa en su rostro y nunca más tuvo miedo de que su hijita fuese a la escuela sola.
Los días pasaban y la rutina se iba apoderando de su vida. Se levantaba temprano, se aseaba y marchaba tarareando alguna cantinela. Parecía que su vida se estaba convirtiendo en una monotonía y eso no le gustaba, odiaba que no pasase algo nuevo cada día, le aburría que todo pareciese estar programado: Primero, la escuela, a continuación, a hacer los deberes del día siguiente, ayudar en casa a mamá, etc.
Un día, un hermoso clavel blanco le preguntó si quería salir con él, pues ella era una de las flores más hermosas de la escuela y al ir creciendo, también crecía su belleza. Ella no supo que decir y el rojo de su rostro aumentó enormemente hasta ser de un rojo sangre. La rosa, toda colorada se marchó corriendo a casa a pedirle consejo a su mamá, pues no estaba preparada para una relación. No sabía mucho de cómo eran los chicos y si le podrían hacer daño. Mamá rosa le contó que a toda rosa le llegaba un momento en el que un hermoso clavel blanco le pedía salir y que eso no era malo, sino un signo de su madurez como flor y de que era el momento de enfrentarse a ese destino que tanto temía al principio. Al menos, ahora sabía que no formaría parte de ningún ramo, ni tampoco cubriría ninguna lápida.
Al día siguiente, se levantó temprano como de costumbre y se dirigió a la escuela, pero esta vez algo había cambiado, la monotonía se había roto, ahora sabía que había alguien que pensaba en ella y eso le gustaba y le hacía muy feliz. Por el camino, iba pensando que le diría a ese clavel blanco que le pidió salir, estaba muy nerviosa, tanto o más que el primer día de escuela. No sabía si aquel hermoso clavel se volvería a fijar en ella y si los demás chicos se reirían de ella por su timidez y se volvería a sonrojar y saldría otra vez corriendo. La rosa llegó a la clase y se sentó como de costumbre. Estaba sola y aunque conocía a mucha gente, casi nadie se quería sentar con ella, pero esto también cambio. El hermoso clavel, se dirigió hacia ella y le dijo: “Hola, ¿te importa que me siente hoy contigo?”. La rosa no sabía como reaccionar, ni que decir, no le salían las palabras de lo nerviosa que estaba por la emoción, pero como pudo se dirigió hacia el clavel, su querido clavel y le dijo: “No, para nada, por favor siéntate”. Desde ese día, nadie se reía de ella y de sus fantasías y todo el mundo le ofrecía regalos y se ofrecía a ayudarla puesto que el clavel que la había elegido, era uno de los mejores chicos de toda la clase, el hermoso clavel blanco, acompañó a la bella rosa a su casa y espero un rato en la puerta, quería besarla, pero no quería estropear aquel momento mágico y se marchó. La rosa entró en su casa y se dirigió a su habitación, estaba tan contenta que no pudo resistirlo y fue a contárselo a su mamá. Ésta, al ver lo contenta que estaba su hijita, se alegró tanto que uno de sus pétalos empezó a desprenderse hasta que al final cayó al suelo como un peso muerto. La joven rosa se asustó tanto que fue a llamar de inmediato a su amado clavel para que estuviese con ella en aquellos momentos tan tristes por los que iba a empezar pasar. Ella no entendía lo que le estaba pasando a su mamá, no sabía por qué si era tan feliz al ver que su hija ya era adulta y que iba a formar una familia, lloraba y se iba rompiendo poco a poco hasta que la tierra se cubrió de pétalos. Ella pensaba que su mamá viviría para siempre y que estaría allí con ella, pero no sabía que su mamá no se había ido por completo, ya que ella la recordaba y hasta que no la olvidase, no moriría. La rosa no entendía muy bien lo que esto significaba y algunas lágrimas resbalaban por su rostro, pero al ver que estaba con su querido clavel, decidió que eso era lo que su mamá había querido que sucediese.
La joven rosa nunca volvió a ser la misma, aunque ella intentaba evitar que la gente no se diese cuenta de lo que le pasaba y se mostraba feliz y sonriente al exterior e incluso a su querido clavel, se mostraba distante como si estuviese construyendo un escudo impenetrable forjado de espinas y con el que aislarse del mundo real y sumergirse en su añorado mundo de fantasías aunque ya no se sentía llena con ellas y no sabía que hacer.
El clavel, al sentirse rechazado por la rosa se hirió de muerte, clavándose las espinas y arrancándose los pétalos con su llanto y yació para siempre en un trocito de tierra cercano al de la querida mamá de la rosa de su corazón.
A veces, la joven rosa se ponía a recordar los momentos que había pasado con su querida mamá y con aquel clavel que fue la única persona que le hizo sentirse llena y útil en su vida y lloraba y con su llanto, sus pétalos fueron cubriendo el lugar donde yacían su mamá y el joven clavel blanco hasta que se fusionó con ellos por completo, y de esa unión surgió el clavel más hermoso que nadie puede imaginar.
El nuevo clavel, fue creciendo hasta ser grande y hermoso, pero en él no había ningún deseo de recorrer mundo, quería asentarse y ver el tiempo pasar desde su trocito de tierra en el que había decidido echar raíces.
El clavel se alzaba solitario y a veces se preguntaba si algún día encontraría a alguien que le hiciese sentirse completo, puesto que se sentía solo y eso le daba miedo. No quería ser un alma errante que no tuviese un sitio fijo y por eso decidió que no saldría en busca de aventuras como sus predecesores, pero tampoco quería estar solo para el resto de su vida. Los días pasaban y con ellos el tiempo. Caminaba con las manos en los bolsillos como si de ellos fuera a sacar algunos polvos mágicos que hicieran que su vida cambiase y con la cabeza en mil y una historias que había creado el mismo como a sus amigos con los que hablaba y debatía de cosas sin importancia pero que por un momento, le entretenían y le hacían sentirse como si no estuviese solo, pero esos sentimientos se marchaban como estrellas fugaces que recorren el cielo desapareciendo sin dejar rastro y de nuevo volvía a la realidad, a su trocito de tierra, que era lo único de lo que estaba seguro que poseía.
Un día de noviembre, el joven clavel iba caminando como hacía bastante a menudo y su vida cambió en aquel día. Lo que tenía que haber sido un día más sin mayor importancia de la de suceder al día anterior, ya muerto, olvidado, y la de ser sucedido por el día siguiente y así sucesivamente, se convirtió en un día que nunca olvidaría en su vida. Aquel día, el joven clavel de color blanco aunque con unas pintitas negras, restos del pasado, descubrió lo que era el amor. Ante sus ojos se levantaba la que sin duda era la rosa más hermosa que sus monótonos ojos habían visto nunca. Por su tallo empezó a sentir como subía una bola de fuego que le quemaba y que le cortaba el aire que necesitaba respirar para seguir con vida.
Aquella rosa, le acarició el rostro con sus suaves manos y el joven clavel se tornó de un color rosado, casi rojizo por unos momentos. La hermosa rosa le hablaba y él, él no prestaba mucha atención a las palabras porque tan sólo oía la más bella de las melodías y sus palabras eran música para los oídos de aquel clavel y eso era lo que más le confortaba. Además sus ojos estaban cegados por una fuerza mayor a la suya propia, su corazón ya no le pertenecía a él sino a aquella rosa.
El hermoso clavel estaba acostumbrado a pasear solitario y sin un rumbo fijo, sin muchas preocupaciones y pensando que siempre conocería a alguien que le hiciese olvidar a otras personas, aunque sin sentirse atado a nadie, pero esta vez no se podía olvidar, aunque como de costumbre salió corriendo y diciendo alguna tontería sin querer sólo porque el miedo se había apoderado de él y no entendía como aquella hermosa rosa podría querer estar con él. Desde entonces, el clavel vivió intentando olvidarla, pero sus esfuerzos eran en vano, puesto que la llama había ardido en él y su agonía sólo se podía curar con una medicina, la compañía de aquella radiante rosa cuya sencillez le otorgaba mayor gracia.
De aquella rosa, no se supo nada, el clavel pensaba que había sido un sueño, pero él estaba seguro que no lo había soñado, que aquel encuentro había sido real, porque él mismo la había perdido y si esto no fuera real, ¿por qué habría de soñar algo tan maravilloso?
El clavel se construyó una gran prisión de la que nunca salió y en un pozo fue ahogando su dolor con cada lágrima que derramaba y por cada una de ellas, una espina crecía en su tallo hasta que la vida también le abandonó.
SHORT KNIGHTLY STORY
SHORT KNIGHTLY STORY
(13-08-06) Diego Asensio Sánchez
It was a dark cloudy night and the rain was falling continuosly on the area, when the story that I’m going to tell you took place. But... if you want to know what happened, you will have to move back to the Medieval Period in England, well, even before that time in England, in a phamtom place which name was the Warwick Castle.
It was a period of darkness and people still believed in old superstitions such as dragons and strange criatures that would attack their cities and destroy their few personal belongings creating the chaos, and also in other criatures such as goblins, fairies... that controlled the nature causing different reactions depending on their feelings of every single day. If they were happy, the birds would sing the most beautiful songs ever heard and the animals would go to the streams to drink the fresh water that run from the top of the mountains but if they were angry the behaviour of the nature could be completely different and they could cause a big amount of problems like earthquakes andbig storms.
Pitifully, this daysweren’t very nice and people were afraid of the nature and they were very respectful with HER.
We know now, that all this stories were based in nothing but the fears that people had to the unknown things, but that isn’t really important for my story.
A group of people that had been working hard during a whole day, (as they were used to do since a long time ago, due to they were farmers and they had to work the lands of their Lord), were in train of going home when something, I wouldn’t know how to discribe it, maybe a strange light or a ghost or something like that, shocked them and forced them to stop but the most affected one, ws the main head of the family, the husband and father of his children.
They were so shocked that they didn’t know what was going to happen, they started to pray, thinking that their gods would help them and wherever this criature come from, they will force her to go away.
A long time passed until the family thought they were saved and could enter home. Once inside, the man of the house made a fire with some dry wood that he and his son had taken from the forest. Things seemed to be in peace by now, but as you all know sometimes things doesn’t take place in the way we think they do and what we can consider peace, can be just a break to become stronger and attack again in a more furious way than before.
Some time after, the whole family went to sleep because they would have to get up again very early next morning and they thought that this had been a sort of aluzination, due to they were very tired. But we know; you, the readers of this story if anyone would read it and me, that this devil creature wil appear again and that they had been chosen to make understand the rest of the humanity some kind of occult message.
The main head of the family started to think what could be the reason of that threaten to him and his family and he already knew why, but he had tried to forget it, but... the nature doesn’t forget anything and is like a huge memory that sometimes proyect a film in our minds to remember us where we come from and where we are. He knew that this day day would arrive some time and he was afraid of it because he didn’t know when he would be ready to face this hidden problem that even his family didn’t know what was about.
I will try to explain you how it happened if my memory allowes me, due to I’m getting old and I sometimes forget things that all of us should remember and everybody should learn about them in order to not to make the same mistake again.
So, here comes the story that I was in train to tell you, since I started to write but as it happens sometimes, I’ve told you a lot of things and nothing at the same time.
All started when Fred, as he was named, after finishing his work in the farm, decided to go to the river to take a bath and relax himself after a hard day working. First, I should describe you that character due to it was his appeariance what caused him some problems.
He was a fair, tall, heavily-built handsome man even though you could notice the heavy work he was used to do in his skin.
There in the river, he met some girls that were bathing themselves too and playing some kind of games in the water. He didn’t know why, but he noticed that one of those girls was catching his attention and at the end he was lost, cause he was married as you already know, and being with other girls was already a sin. The name of that girl was if I remember well the story, Marie Anne.
She was an adolescent, really cheerful and sweet girl. Her hair was quite wild but with some kind of order. Her eyes were brown and she had a penetrating gaze that would paralise to anybody that would try to look her directly to her eyes. Her skin was smooth although she was a peasant that work hard to bring some food to her family.
Some time had to pass for them to be out of the view of the rest of the group. As a result, Marie Anne had a baby that they hid to his family and to the society in general cause he was a well-known person in the village. This situation made that the child grow up without knowing who was his father and with a mother that didn’t know how to explain to him who was his father. This was a really bad situation, the worse she could imagine cause he, the child, Tom was his name, was asking questions to her mother in order to try to understand who was he and what make him different from the rest of the children of his same age.
That seems to be a nonsense for adult people but for him it was the only way to fine his own identity.
His mother used to tell him that his father was a knight like the ones that work for king Arthur and were sitting in the round table with him, and that seems to be enough when he was just a child, but he was quite mature nowadays and he didn’t believe in this fantasy stories that his mum told him.
She, Marie Anne always got up with the idea of telling her son, Tom, the truth about his father, tell him that he was a farmer as she was, but she didn’t find the correct moment to do it. She wasn’t brave enough for that, maybe she believed that lie and she thought that the fantasy dream she told to his son ws ot a dream but something real.
Marie Anne decided to send Tom, his son to a noble family to be well educated and able to have more oportunities to live a life that surely would be much better and easier than that of the farm.. But he hadn’t forgotten what was his main wish andhe would try to find the truth by anyway, so one day, Tom left the house with the excuse of going to church but instead of that, hetook some of his possessions, what he thought ir would be useful and some food, mainly bread, cheese and all this stuff put them in a bag, took a horse, the one he used to ride, Storm was his name and went away in what would be the adventure of his life. While he was trying to find his own way, his family, both, the real one and the noble family that had been taking care of him for some years got really involved in trying to find him, but he had taken a really important decision, he had promised to himself that he wouldn’t have any family until he find the truth.
As you can imagine, that would take him a long time, but he didn’t care cause he has made his mind and was really determined to do whatever he had to in order to solve this matter and give some sense to his life.
He had been riden his horse Storm for a long time and both of them need to relax themselves and had something to eat, but he started to run out of food so he decided to go to the forest to see if he could hunt something. He left his horse in the shadow of a tree and started to walk and as he was penetrating the forest, a new world appeared to his eyes. He was quite afraid and heldhis weapons near himself just in case he had to use them and paid attention to any sound that could mean some kind of danger. It was very difficult to walk on the forest, the vegetation was very dense and that was quite a big problem. After a long walk, he arrived to a spring where he could drink fresh water. Near there, he saw a deer that he was able to hunt. It was getting dark, but nevertheless he decided to start walking back to the area where he had camped and had left his horse. He thought that the stars would be his eyes in the noght but that night, the sky was really really dark and he got lost, instead of going towards the meadow he was walking some miles in the wrong direction and he went far out to the forest where he had to face some dangerous situations with bears, wolves...
As a result of this unexpective troubles and battles, he got into a kind of dream. Hopefully, someone that was in train to go hunting found him unconscious and after he woke up, the man asked him why he was there and he told him all the story while he was helping Tom to find his way.
At the end, he was in the right way, he rode his horse Storm that he had almost forgotten and continued his adventures, cause that one wouldn’t be the last surprise. Another day had gone by now, and a new one was coming but this time as he had enough food, he didn’t take any risks and he went to sleep. That night he had a feeling, he knew that he was getting closer to his purpose.
At daybreak it was shining cause spring had just started and his search was approching an end although some things had to take place before everything were up.
As you know his mother and his other family were looking for him and he arrived to a neightbour village where the news about him had been spread all over the town. A middle age man saw him and thought that if he would be able to keep him in the village for some days and go to the town where Tom lived to say to his family that he knew where was the boy, he would get some kind of beneffict, so he took his cart and a couple of quite old mares and run to the next village. Once he arrived there, he talked with Fred, although he didn’t know who was this person and told him what was happening. Fred left his job in the farm and run to talk with Marie Anne to let her know that the son that they had in common was quite near and maybe would arrive to the town in a couple of days. At the end, it seems like if she was ready to tell her son all the truth and beg for his pardon if he could ever forget that and stay with his true family. At the same time, Fred was ready to tell to his family what was the cause of that threaten although he knew that it could be a risk but he had decided that he had to face his errors and the consequences that they could carry. At last, it seemed that everything was in order but Tom had the last word in order to solve this problem and what he would do would have repercusions in the lives of this people. Finally, he arrived and everyboby was expecting his reaction when Fred and Marie Anne tell him the truth and the story of his life. He was sort of surprise in some way and he didn’t react immediately after they told him the whole story and why they had decided to hide him in a certain way. He understood that behaviour or that was the impresion I had, but his reaction was to keep silent and ride again his horse Storm and leave that place and that people that had caused him so many problems and start a new life alone, going from one place to another. Maybe in somehow it would have been better for him not to know the truth of his life and believe in the stories that her mother used to tell him, but in that moment he thought he had made the right decission. The rest, is up to you.
(13-08-06) Diego Asensio Sánchez
It was a dark cloudy night and the rain was falling continuosly on the area, when the story that I’m going to tell you took place. But... if you want to know what happened, you will have to move back to the Medieval Period in England, well, even before that time in England, in a phamtom place which name was the Warwick Castle.
It was a period of darkness and people still believed in old superstitions such as dragons and strange criatures that would attack their cities and destroy their few personal belongings creating the chaos, and also in other criatures such as goblins, fairies... that controlled the nature causing different reactions depending on their feelings of every single day. If they were happy, the birds would sing the most beautiful songs ever heard and the animals would go to the streams to drink the fresh water that run from the top of the mountains but if they were angry the behaviour of the nature could be completely different and they could cause a big amount of problems like earthquakes andbig storms.
Pitifully, this daysweren’t very nice and people were afraid of the nature and they were very respectful with HER.
We know now, that all this stories were based in nothing but the fears that people had to the unknown things, but that isn’t really important for my story.
A group of people that had been working hard during a whole day, (as they were used to do since a long time ago, due to they were farmers and they had to work the lands of their Lord), were in train of going home when something, I wouldn’t know how to discribe it, maybe a strange light or a ghost or something like that, shocked them and forced them to stop but the most affected one, ws the main head of the family, the husband and father of his children.
They were so shocked that they didn’t know what was going to happen, they started to pray, thinking that their gods would help them and wherever this criature come from, they will force her to go away.
A long time passed until the family thought they were saved and could enter home. Once inside, the man of the house made a fire with some dry wood that he and his son had taken from the forest. Things seemed to be in peace by now, but as you all know sometimes things doesn’t take place in the way we think they do and what we can consider peace, can be just a break to become stronger and attack again in a more furious way than before.
Some time after, the whole family went to sleep because they would have to get up again very early next morning and they thought that this had been a sort of aluzination, due to they were very tired. But we know; you, the readers of this story if anyone would read it and me, that this devil creature wil appear again and that they had been chosen to make understand the rest of the humanity some kind of occult message.
The main head of the family started to think what could be the reason of that threaten to him and his family and he already knew why, but he had tried to forget it, but... the nature doesn’t forget anything and is like a huge memory that sometimes proyect a film in our minds to remember us where we come from and where we are. He knew that this day day would arrive some time and he was afraid of it because he didn’t know when he would be ready to face this hidden problem that even his family didn’t know what was about.
I will try to explain you how it happened if my memory allowes me, due to I’m getting old and I sometimes forget things that all of us should remember and everybody should learn about them in order to not to make the same mistake again.
So, here comes the story that I was in train to tell you, since I started to write but as it happens sometimes, I’ve told you a lot of things and nothing at the same time.
All started when Fred, as he was named, after finishing his work in the farm, decided to go to the river to take a bath and relax himself after a hard day working. First, I should describe you that character due to it was his appeariance what caused him some problems.
He was a fair, tall, heavily-built handsome man even though you could notice the heavy work he was used to do in his skin.
There in the river, he met some girls that were bathing themselves too and playing some kind of games in the water. He didn’t know why, but he noticed that one of those girls was catching his attention and at the end he was lost, cause he was married as you already know, and being with other girls was already a sin. The name of that girl was if I remember well the story, Marie Anne.
She was an adolescent, really cheerful and sweet girl. Her hair was quite wild but with some kind of order. Her eyes were brown and she had a penetrating gaze that would paralise to anybody that would try to look her directly to her eyes. Her skin was smooth although she was a peasant that work hard to bring some food to her family.
Some time had to pass for them to be out of the view of the rest of the group. As a result, Marie Anne had a baby that they hid to his family and to the society in general cause he was a well-known person in the village. This situation made that the child grow up without knowing who was his father and with a mother that didn’t know how to explain to him who was his father. This was a really bad situation, the worse she could imagine cause he, the child, Tom was his name, was asking questions to her mother in order to try to understand who was he and what make him different from the rest of the children of his same age.
That seems to be a nonsense for adult people but for him it was the only way to fine his own identity.
His mother used to tell him that his father was a knight like the ones that work for king Arthur and were sitting in the round table with him, and that seems to be enough when he was just a child, but he was quite mature nowadays and he didn’t believe in this fantasy stories that his mum told him.
She, Marie Anne always got up with the idea of telling her son, Tom, the truth about his father, tell him that he was a farmer as she was, but she didn’t find the correct moment to do it. She wasn’t brave enough for that, maybe she believed that lie and she thought that the fantasy dream she told to his son ws ot a dream but something real.
Marie Anne decided to send Tom, his son to a noble family to be well educated and able to have more oportunities to live a life that surely would be much better and easier than that of the farm.. But he hadn’t forgotten what was his main wish andhe would try to find the truth by anyway, so one day, Tom left the house with the excuse of going to church but instead of that, hetook some of his possessions, what he thought ir would be useful and some food, mainly bread, cheese and all this stuff put them in a bag, took a horse, the one he used to ride, Storm was his name and went away in what would be the adventure of his life. While he was trying to find his own way, his family, both, the real one and the noble family that had been taking care of him for some years got really involved in trying to find him, but he had taken a really important decision, he had promised to himself that he wouldn’t have any family until he find the truth.
As you can imagine, that would take him a long time, but he didn’t care cause he has made his mind and was really determined to do whatever he had to in order to solve this matter and give some sense to his life.
He had been riden his horse Storm for a long time and both of them need to relax themselves and had something to eat, but he started to run out of food so he decided to go to the forest to see if he could hunt something. He left his horse in the shadow of a tree and started to walk and as he was penetrating the forest, a new world appeared to his eyes. He was quite afraid and heldhis weapons near himself just in case he had to use them and paid attention to any sound that could mean some kind of danger. It was very difficult to walk on the forest, the vegetation was very dense and that was quite a big problem. After a long walk, he arrived to a spring where he could drink fresh water. Near there, he saw a deer that he was able to hunt. It was getting dark, but nevertheless he decided to start walking back to the area where he had camped and had left his horse. He thought that the stars would be his eyes in the noght but that night, the sky was really really dark and he got lost, instead of going towards the meadow he was walking some miles in the wrong direction and he went far out to the forest where he had to face some dangerous situations with bears, wolves...
As a result of this unexpective troubles and battles, he got into a kind of dream. Hopefully, someone that was in train to go hunting found him unconscious and after he woke up, the man asked him why he was there and he told him all the story while he was helping Tom to find his way.
At the end, he was in the right way, he rode his horse Storm that he had almost forgotten and continued his adventures, cause that one wouldn’t be the last surprise. Another day had gone by now, and a new one was coming but this time as he had enough food, he didn’t take any risks and he went to sleep. That night he had a feeling, he knew that he was getting closer to his purpose.
At daybreak it was shining cause spring had just started and his search was approching an end although some things had to take place before everything were up.
As you know his mother and his other family were looking for him and he arrived to a neightbour village where the news about him had been spread all over the town. A middle age man saw him and thought that if he would be able to keep him in the village for some days and go to the town where Tom lived to say to his family that he knew where was the boy, he would get some kind of beneffict, so he took his cart and a couple of quite old mares and run to the next village. Once he arrived there, he talked with Fred, although he didn’t know who was this person and told him what was happening. Fred left his job in the farm and run to talk with Marie Anne to let her know that the son that they had in common was quite near and maybe would arrive to the town in a couple of days. At the end, it seems like if she was ready to tell her son all the truth and beg for his pardon if he could ever forget that and stay with his true family. At the same time, Fred was ready to tell to his family what was the cause of that threaten although he knew that it could be a risk but he had decided that he had to face his errors and the consequences that they could carry. At last, it seemed that everything was in order but Tom had the last word in order to solve this problem and what he would do would have repercusions in the lives of this people. Finally, he arrived and everyboby was expecting his reaction when Fred and Marie Anne tell him the truth and the story of his life. He was sort of surprise in some way and he didn’t react immediately after they told him the whole story and why they had decided to hide him in a certain way. He understood that behaviour or that was the impresion I had, but his reaction was to keep silent and ride again his horse Storm and leave that place and that people that had caused him so many problems and start a new life alone, going from one place to another. Maybe in somehow it would have been better for him not to know the truth of his life and believe in the stories that her mother used to tell him, but in that moment he thought he had made the right decission. The rest, is up to you.
GAME OVER
GAME OVER
(24-04-06) Diego Asensio Sánchez
Era una tarde lluviosa de abril y empezaba a anochecer. Habíamos pasado una mañana agradable en el campo, en plan aventura y cuando nos disponíamos a volver, nos desorientamos y acabamos adentrándonos en un denso bosque.
La lluvia nos sorprendió a todos y la humedad del ambiente empeoraba la situación, ya que el frío se nos colaba entre los huesos. Seguíamos caminando entre la espesura, sin un rumbo fijo y sin saber a donde llegaríamos.
Pasaron varias horas de tortuoso deambular y cuando nuestras fuerzas empezaban a flaquear y pensábamos en abandonar toda esperanza de llegar a algún sitio donde nos pudiésemos cobijar y resguardar de la lluvia, de repente… llegamos a un claro y pudimos ver, como si de un espejismos se tratase, una casa en la lejanía.
Las pocas fuerzas que nos quedaban las empleamos en llegar a aquella casa, situada entre dos colinas y de apariencia algo extraña, sin pensar si sería un buen lugar. Pensábamos que estaría abandonada, pero cuando nos encontrábamos más próximos a la casa, vimos salir humo de la chimenea y deducimos que alguien estaría prendiendo leña para hacer una buena lumbre y calentar así la casa.
Corrimos los últimos metros hasta llegar a la entrada, con la única idea en la cabeza de poder tomar algo caliente, como una sopa o algo semejante y de poder secarnos las ropas y pasar allí la noche y volver a emprender la marcha por la mañana.
Allí, inmóvil y con cierto aire desafiante nos esperaba un hombre de apariencia mayor, robusto y en el que se apreciaba el paso del tiempo, bien flanqueado por sus perros que parecían esperar una orden de su dueño para atacar y con una escopeta preparada por si fuera menester. Ante esta situación, comenzamos a dudar si sería buena idea seguir en aquellas tierras, pero con el poco valor que nos quedaba y muy temerosos nos decidimos a contarle nuestra historia. El hombre, para alivio y consuelo nuestro, accedió a dejarnos pasar allí la noche, en su casa, aunque en ningún momento se desentendió de la escopeta y de los perros que siempre estaban a su lado, como si fuesen la única compañía que tenía o en lo único que confiaba.
La casa era bastante grande para una sola persona y la única compañía de dos cánidos. Tenía un salón repleto de fotos antiguas y de muchos objetos que se podrían considerar casi reliquias de tiempos pasados. Me llamó la atención en especial una pequeña caja de música y una radio bastante antigua y de la que dudé si tendría otra utilidad distinta de la de mero objeto decorativo. A continuación, se podía ver una pequeña cocina con un horno que parecía seguir en uso y una alacena en la que había todo tipo de conservas. También había una pequeña mesa de madera y unas banquetas que parecían haber sido hechas a mano, a parte de los típicos utensilios de cocina, tales como cazos, pucheros, etc., todos de latón y hierro. No sé por qué razón, volví al salón y fijé la mirada en aquella cajita de música, tenía algo, como si detrás de ella hubiera una historia que yo desconocía y no sabría nunca. En un vistazo rápido al salón, pude observar que en el centro había una gran mesa de madera con un pie muy recargado y muchas sillas también de madera. La chimenea se encontraba a mano derecha según entrabas a la estancia y la repisa poseía gran cantidad de lo que sin duda habían sido recuerdos de otra época.
El resto de las paredes estaban adornadas con objetos tales como cabezas de ciervos, renos, osos, ginetas enteras disecada… lo que me hizo pensar que este hombre había sido un gran cazador en su juventud. Del mismo salón, salían unas escaleras metálicas en forma de caracola que conducían a las cámaras en las que sin duda nos alojaríamos nosotros aquella noche y un pequeño cuarto de baño, que constaba de un pequeño lavabo, así como de bidé y una pequeña ducha. Los grifos eran dorados y bastante recargados. También había un espejo en la pared de gran tamaño y con el marco de hierro forjado. Esta estancia se iluminaba con unos farolillos en forma de campanillas. En total había cuatro dormitorios. Todos ellos con camas bastante grandes y confortables, unos armarios hechos a mano de madera noble que sin duda habrían supuesto un gran esfuerzo a quien los hiciese. Los cabeceros de las camas eran de hierro forjado y tenían motivos florales y otros como hojas de parras. Las cortinas eran de color hueso y tenían una gran caída. Las ventanas abrían hacia adentro y estaban reforzadas con unas verjas de hierro forjado pintadas en negro. Esto se completaba con unas mesitas de noche y unas lamparitas. El exterior estaba rodeado por un seto de gran espesor que aislaba la casa de cualquier contacto humano. Después de esta inspección nos dispusimos a dormir y a intentar descansar.
Pasamos la noche en apariencia tranquila, aunque a mi me pareció oír algunos ruidos instándome a hacer algo que yo no quería como era matar a mis compañeros de aventura y amigos. Decidí no prestar atención a aquello y pensar que todo era producto de mi cabeza debido al cansancio que tenía acumulado tras la situación en la que me veía envuelto. No pude aguantar mucho el hacer como si esa voz no existiese, ya que cada vez, la oía más nítida y con mayor fuerza y me costaba más controlarla y acallarla o decirle que me dejara en paz, que yo nunca llevaría a cabo tal tarea impía y que se buscase otra persona a la que atormentar.
Bajamos a desayunar y con la voz entrecortada le comenté lo que yo creía que había sido una pesadilla a mis amigos, intentando de esa manera tranquilizar mi ánimo, aunque yo sabía que eso no iba a suceder y que al final debería llevar a cabo aquellas órdenes mandadas por demonio desde el mismísimo infierno.
Subí las viejas escaleras y tras cada paso que daba se oía un agudo quejido que me estremecía. Empecé a buscar algo que sirviera para llevar a cabo la tarea que se me había impuesto. Pensé en simularlo y ayudarles a escapar, pero el viejo como si supiese cuales eran mis intenciones, soltó a las bestias que tenía por compañeras y éstas acabaron con mis compañeros, yo a duras penas pude escapar ya que el viejo empezó a disparar su escopeta con los ojos ensangrentados de la ira. Cuando me pude escapar de aquel terrorífico lugar y por fin llegar a mi hogar y sentir el verdadero calor de la lumbre, empecé a tranquilizarme y me repuse por completo al descubrir que todo había sido una pesadilla producida por las altas fiebres que estaba padeciendo. De todas formas, llamé a mis amigos y al ver que me cogieron el teléfono, descubrí que todo había sido una alucinación mía. Fui ingresado en un hospital geriátrico debido a los trastornos cerebrales que había estado padeciendo y allí permanecí y seguí escribiendo historias hasta el fin de mis días.
(24-04-06) Diego Asensio Sánchez
Era una tarde lluviosa de abril y empezaba a anochecer. Habíamos pasado una mañana agradable en el campo, en plan aventura y cuando nos disponíamos a volver, nos desorientamos y acabamos adentrándonos en un denso bosque.
La lluvia nos sorprendió a todos y la humedad del ambiente empeoraba la situación, ya que el frío se nos colaba entre los huesos. Seguíamos caminando entre la espesura, sin un rumbo fijo y sin saber a donde llegaríamos.
Pasaron varias horas de tortuoso deambular y cuando nuestras fuerzas empezaban a flaquear y pensábamos en abandonar toda esperanza de llegar a algún sitio donde nos pudiésemos cobijar y resguardar de la lluvia, de repente… llegamos a un claro y pudimos ver, como si de un espejismos se tratase, una casa en la lejanía.
Las pocas fuerzas que nos quedaban las empleamos en llegar a aquella casa, situada entre dos colinas y de apariencia algo extraña, sin pensar si sería un buen lugar. Pensábamos que estaría abandonada, pero cuando nos encontrábamos más próximos a la casa, vimos salir humo de la chimenea y deducimos que alguien estaría prendiendo leña para hacer una buena lumbre y calentar así la casa.
Corrimos los últimos metros hasta llegar a la entrada, con la única idea en la cabeza de poder tomar algo caliente, como una sopa o algo semejante y de poder secarnos las ropas y pasar allí la noche y volver a emprender la marcha por la mañana.
Allí, inmóvil y con cierto aire desafiante nos esperaba un hombre de apariencia mayor, robusto y en el que se apreciaba el paso del tiempo, bien flanqueado por sus perros que parecían esperar una orden de su dueño para atacar y con una escopeta preparada por si fuera menester. Ante esta situación, comenzamos a dudar si sería buena idea seguir en aquellas tierras, pero con el poco valor que nos quedaba y muy temerosos nos decidimos a contarle nuestra historia. El hombre, para alivio y consuelo nuestro, accedió a dejarnos pasar allí la noche, en su casa, aunque en ningún momento se desentendió de la escopeta y de los perros que siempre estaban a su lado, como si fuesen la única compañía que tenía o en lo único que confiaba.
La casa era bastante grande para una sola persona y la única compañía de dos cánidos. Tenía un salón repleto de fotos antiguas y de muchos objetos que se podrían considerar casi reliquias de tiempos pasados. Me llamó la atención en especial una pequeña caja de música y una radio bastante antigua y de la que dudé si tendría otra utilidad distinta de la de mero objeto decorativo. A continuación, se podía ver una pequeña cocina con un horno que parecía seguir en uso y una alacena en la que había todo tipo de conservas. También había una pequeña mesa de madera y unas banquetas que parecían haber sido hechas a mano, a parte de los típicos utensilios de cocina, tales como cazos, pucheros, etc., todos de latón y hierro. No sé por qué razón, volví al salón y fijé la mirada en aquella cajita de música, tenía algo, como si detrás de ella hubiera una historia que yo desconocía y no sabría nunca. En un vistazo rápido al salón, pude observar que en el centro había una gran mesa de madera con un pie muy recargado y muchas sillas también de madera. La chimenea se encontraba a mano derecha según entrabas a la estancia y la repisa poseía gran cantidad de lo que sin duda habían sido recuerdos de otra época.
El resto de las paredes estaban adornadas con objetos tales como cabezas de ciervos, renos, osos, ginetas enteras disecada… lo que me hizo pensar que este hombre había sido un gran cazador en su juventud. Del mismo salón, salían unas escaleras metálicas en forma de caracola que conducían a las cámaras en las que sin duda nos alojaríamos nosotros aquella noche y un pequeño cuarto de baño, que constaba de un pequeño lavabo, así como de bidé y una pequeña ducha. Los grifos eran dorados y bastante recargados. También había un espejo en la pared de gran tamaño y con el marco de hierro forjado. Esta estancia se iluminaba con unos farolillos en forma de campanillas. En total había cuatro dormitorios. Todos ellos con camas bastante grandes y confortables, unos armarios hechos a mano de madera noble que sin duda habrían supuesto un gran esfuerzo a quien los hiciese. Los cabeceros de las camas eran de hierro forjado y tenían motivos florales y otros como hojas de parras. Las cortinas eran de color hueso y tenían una gran caída. Las ventanas abrían hacia adentro y estaban reforzadas con unas verjas de hierro forjado pintadas en negro. Esto se completaba con unas mesitas de noche y unas lamparitas. El exterior estaba rodeado por un seto de gran espesor que aislaba la casa de cualquier contacto humano. Después de esta inspección nos dispusimos a dormir y a intentar descansar.
Pasamos la noche en apariencia tranquila, aunque a mi me pareció oír algunos ruidos instándome a hacer algo que yo no quería como era matar a mis compañeros de aventura y amigos. Decidí no prestar atención a aquello y pensar que todo era producto de mi cabeza debido al cansancio que tenía acumulado tras la situación en la que me veía envuelto. No pude aguantar mucho el hacer como si esa voz no existiese, ya que cada vez, la oía más nítida y con mayor fuerza y me costaba más controlarla y acallarla o decirle que me dejara en paz, que yo nunca llevaría a cabo tal tarea impía y que se buscase otra persona a la que atormentar.
Bajamos a desayunar y con la voz entrecortada le comenté lo que yo creía que había sido una pesadilla a mis amigos, intentando de esa manera tranquilizar mi ánimo, aunque yo sabía que eso no iba a suceder y que al final debería llevar a cabo aquellas órdenes mandadas por demonio desde el mismísimo infierno.
Subí las viejas escaleras y tras cada paso que daba se oía un agudo quejido que me estremecía. Empecé a buscar algo que sirviera para llevar a cabo la tarea que se me había impuesto. Pensé en simularlo y ayudarles a escapar, pero el viejo como si supiese cuales eran mis intenciones, soltó a las bestias que tenía por compañeras y éstas acabaron con mis compañeros, yo a duras penas pude escapar ya que el viejo empezó a disparar su escopeta con los ojos ensangrentados de la ira. Cuando me pude escapar de aquel terrorífico lugar y por fin llegar a mi hogar y sentir el verdadero calor de la lumbre, empecé a tranquilizarme y me repuse por completo al descubrir que todo había sido una pesadilla producida por las altas fiebres que estaba padeciendo. De todas formas, llamé a mis amigos y al ver que me cogieron el teléfono, descubrí que todo había sido una alucinación mía. Fui ingresado en un hospital geriátrico debido a los trastornos cerebrales que había estado padeciendo y allí permanecí y seguí escribiendo historias hasta el fin de mis días.
SOLEDAD
SOLEDAD
(21-02-06) Diego Asensio Sánchez
Soledad, en ti llevas el nombre del astro rey y cuan fría te presentas ante mis ojos. Intento huir de ti, mas tu sombra me envuelve por mucho que yo te rehuya. Eres la amiga fiel que no deseo, la espina clavada, la cruz pesada de mi existir.
Compañera de fatigas, que fatigas más que acompañas. Yo intento abandonarte cual pañuelo usado, pero tu como buen boomerang vuelves y atacas con mayor fuerza y de manera despiadada. Aún estando rodeado por mil personas, siento tu presencia.
Todo el mundo tiene a alguien, pero yo no, yo sólo te tengo a ti y encima me atrevo a despreciarte y a apartarte de mi lado, cuando quizás, ¿no debería sentirme afortunado de tenerte? Que contradicción verdad, difícil de buscarle solución, sin duda. Sabiendo que tienes servicio 24 horas exclusivo para mi, yo te rechazo.
Cansado estoy ya de tu acoso. Sólo te pido que me dejes encontrar a alguien para compartir mi carga y hacer mi vida algo más llevadera.
(21-02-06) Diego Asensio Sánchez
Soledad, en ti llevas el nombre del astro rey y cuan fría te presentas ante mis ojos. Intento huir de ti, mas tu sombra me envuelve por mucho que yo te rehuya. Eres la amiga fiel que no deseo, la espina clavada, la cruz pesada de mi existir.
Compañera de fatigas, que fatigas más que acompañas. Yo intento abandonarte cual pañuelo usado, pero tu como buen boomerang vuelves y atacas con mayor fuerza y de manera despiadada. Aún estando rodeado por mil personas, siento tu presencia.
Todo el mundo tiene a alguien, pero yo no, yo sólo te tengo a ti y encima me atrevo a despreciarte y a apartarte de mi lado, cuando quizás, ¿no debería sentirme afortunado de tenerte? Que contradicción verdad, difícil de buscarle solución, sin duda. Sabiendo que tienes servicio 24 horas exclusivo para mi, yo te rechazo.
Cansado estoy ya de tu acoso. Sólo te pido que me dejes encontrar a alguien para compartir mi carga y hacer mi vida algo más llevadera.
MUERTE
MUERTE
(21-02-06) Diego Asensio Sánchez
Muerte, o muerte, tan distinta a la vida y a la vez tan unida a ella. Con tu guadaña sesgas los corazones sin darnos razones.
Muerte-Vida, Vida-Muerte, la extraña pareja, siempre distantes, pero a la vez tan cercanas la una a la otra. Puedo sentir tu aliento y como profundizas en mi desaliento, llevándote siempre a quien menos se lo merece, si es que alguien te merece.
Maleducada como nadie, te presentas sin pedir cita previa, toda engalanada para cada ocasión, mostrando tu chulería, arrogancia y prepotencia.
Crees que tienes el poder de controlar la vida de la gente y te entrometes en nuestras vidas cual chiquillo en una conversación de mayores.
Eres tema tabú, asustadizo, pero como los grandes actores, captas la atención de tu público. En los índices de audiencia te llevas la palma. Eres desconocida y tan familiar a la vez. Intentas influir temor, mas con tu asiduidad, lo que causas es expectación por saber cuando harás tu siguiente entrega.
Te presentas en tantas formas, como la gran experta del camuflaje que eres. Lo único que dejas sin aclarar es cuándo volverás a vestirte y quién será la víctima desnuda de cada ocasión.
(21-02-06) Diego Asensio Sánchez
Muerte, o muerte, tan distinta a la vida y a la vez tan unida a ella. Con tu guadaña sesgas los corazones sin darnos razones.
Muerte-Vida, Vida-Muerte, la extraña pareja, siempre distantes, pero a la vez tan cercanas la una a la otra. Puedo sentir tu aliento y como profundizas en mi desaliento, llevándote siempre a quien menos se lo merece, si es que alguien te merece.
Maleducada como nadie, te presentas sin pedir cita previa, toda engalanada para cada ocasión, mostrando tu chulería, arrogancia y prepotencia.
Crees que tienes el poder de controlar la vida de la gente y te entrometes en nuestras vidas cual chiquillo en una conversación de mayores.
Eres tema tabú, asustadizo, pero como los grandes actores, captas la atención de tu público. En los índices de audiencia te llevas la palma. Eres desconocida y tan familiar a la vez. Intentas influir temor, mas con tu asiduidad, lo que causas es expectación por saber cuando harás tu siguiente entrega.
Te presentas en tantas formas, como la gran experta del camuflaje que eres. Lo único que dejas sin aclarar es cuándo volverás a vestirte y quién será la víctima desnuda de cada ocasión.
PESADILLAS EN LA NIEBLA
PESADILLA EN LA NIEBLA
(21-01-06) Diego Asensio Sánchez
Era una noche gélida y nublosa de enero, el viejo Jimmy conducía con gran dificultad debido al espesor de la niebla que hacía imposible la visibilidad. Llegando casi a nuestro hogar, creímos oír un extraño ruido que nos causó un gran estupor. Jimmy apagó el motor pero dejó los faros del coche encendidos para comprobar que había sucedido. De repente, una fantasmagórica sombra surgió de la nada. El pobre Jimmy entró en un estado tal, que parecía poseído por aquel ser. Yo, temblando de frío y miedo, intenté tratar con aquel extraño se mientras Jimmy recuperaba el aliento, pero desapareció fugazmente.
Por la noche, ya en el interior de la casa, todo el mundo formaba corrillos y hablaba de lo sucedido con gran temor, por si ese ser los estuviese escuchando y volviese a aparecer. Yo subí a mi cámara, que se encontraba en el piso de arriba, donde también estaban las estancias de mis hijos. Mi mujer, por entonces, ya llevaba un tiempo dormida. Al cabo de un rato, los demás se fueron a sus respectivos dormitorios que se encontraban en el piso inferior. Parecía que todo había sido un mal sueño y que por fin reinaba la paz y la tranquilidad en el edificio. Pero sólo era un espejismo soñado. Cuando ya casi había conciliado el sueño, oí unos gritos provenientes del piso inferior. Era Marcus, nuestro jardinero, temblando y sudando torrencialmente. Tenía los ojos rojos y desencajados. Le pregunté qué había sucedido y como pudo dijo: “La… La sombra… la he visto”.
Yo, bajé al sótano, donde guardaba entre otros enseres un candil con cuya tenue luz me dirigí hacia el camino. Cuando me encontraba a mitad de éste, más o menos, pude distinguir en la lejanía, apoyados en la valla, gran cantidad de cuervos y aves de la noche como búhos y lechuzas que parecían vigilarlo todo desde lo alto del tejado de la casa, pero de aquella sombra nada supe.
Volví al sótano y empecé a rebuscar, sin saber muy bien que hacía, ni que era lo que me movía a ello y entre otros objetos hallé un álbum de fotos antiguas del que jamás antes me había percatado. Comencé a hojear el álbum, con gran estupor pude comprobar que se trataba de un álbum de difuntos, de esos que se hacían antiguamente, pues en todas las fotos, las personas estaban con los ojos cerrados y el rostro pálido. Oculté el álbum como medida de seguridad y me fui a dormir.
A la mañana siguiente, cuando me levanté, lo primero que hice, fue comprobar si el álbum seguía donde yo lo dejé, y allí estaba. Cuando me disponía a llamar a Tania, la cocinera, para que me preparase mi desayuno como hacía siempre, cual fue mi sorpresa al descubrir que yacía pálida y con el cuerpo ensangrentado en su lecho. La bestia, no cabe duda había actuado y desatado su furia. Intenté tranquilizarme escuchando un poco de música, pero eso no hizo más que empeorar mi estado, puesto que lo que oí, no era una hermosa melodía, sino unas extrañas voces que decían: “Moriréis, moriréis todos, no os librareis de mí tan fácilmente”.
Cuando me recuperé del susto, me preparé yo mismo el desayuno, y al cabo de media hora más o menos, me dirigí al jardín donde estaba Marcus, algo más tranquilo. Eso me hizo sospechar de él, aunque no dije nada, le saludé sin más, como hacía siempre y recogí unas flores para dárselas a mi mujer que se acababa de levantar. Le preparé el desayuno y le conté lo sucedido. Se quedó petrificada. Mis hijos todavía dormían, ajenos a todo lo que estaba sucediendo.
De repente, empecé a recordar viejas historias que yo siempre había tomado por leyendas urbanas, pero que ahora empezaban a cobrar sentido. Hablaban de un antiguo cementerio que debía estar situado no muy lejos de nuestra casa. Quizás, la casa había sido construida sobre ese cementerio y las almas de los difuntos estaban atrapadas entre muros para ellos desconocidos y lo que querían, era descansar en paz.
Decidí llamar a unos amigos fieles y comenzar la búsqueda del sacro santuario a la vez que mandé a un cura para que bendijese la casa y así la protegiera del maligno. Cualquier pista que obtuviésemos aliviaría en gran medida mi castigado corazón. Optamos por dividirnos y buscar por separado para así, batir más rápidamente el terreno y si alguien percibía algo, haría señales y los demás acudiríamos al lugar indicado. Thomas empezó buscando por el jardín y Giancarlo y yo rastreamos los alrededores del lago. Apenas habíamos empezado a buscar, cuando Thomas hizo una señal. Acudimos de inmediato al jardín y descubrimos unas tumbas que habían sido cubiertas con hojín. Mis sospechas acerca de Marcus, el jardinero, se confirmaban. Él sabía de la existencia del cementerio y lo había estado ocultado durante todo este tiempo.
Intenté localizarlo, pero todos mis esfuerzos, fueron nulos. Como si él y esa sombra fueran uno mismo.
Pasó un tiempo en aparente tranquilidad, sin ningún sobresalto. Todos nos dedicábamos a nuestras actividades como solíamos hacer y no volvimos a saber nada de ese extraño ser, ni de la ausencia de Marcus. Tanta normalidad, me causaba una extraña sensación, como si percibiese que la sombra iba a volver a actuar dentro de poco. Y así fue, en el día de Todos Los Santos, la sombra volvió a actuar. Esta vez, no fue tan piadosa como la vez anterior. Desató toda su maldad, actuando de noche, como en ella era habitual y causó la muerte de todo el servicio.
Marcus, seguía sin aparecer o quizás estábamos más cerca de él de lo que nos podíamos imaginar. ¿Y si Marcus fuese la sombra que causaba todo el mal? Esta idea cobraba cada vez más fuerza en mi cabeza.
¿Qué movía a la sombra a actuar? ¿Por qué ahora? Sin duda, alguien la había despertado de su letargo. Pero… ¿Por qué? ¿Qué interés oculto había para provocar tanto mal? Mi cabeza se empezaba a ver asaltada por gran cantidad de dudas.
Cogí de nuevo el álbum de fotos que ya tenía casi por olvidado y empecé a observarlo detenidamente. En él, se podían ver niños, ancianos, familias enteras y… al llegar a la última página, vi que quedaban sitios libres. Esos huecos, ¿estarían destinados a mi y a mi familia? Esta duda me producía escalofríos. Entonces pensé, ¿y si no estuviésemos vivos? ¿Y si este ser, sólo quisiese comunicarse con nosotros y advertirnos de nuestra propia muerte? No sé por que razón, me vino a la memoria un día de abril en el que yo, estaba jugando con mis hijos con unas almohadas en casa y no sé cómo, los asfixié. Había intentado olvidar esto durante mucho tiempo pero no pude.
Empezaba a entender de qué iba todo esto. Aquella tarde, cuando jugaba con mis hijos, yo mismo les causé la muerte. De inmediato, subí a sus habitaciones y les dije: “Ya se ha acabado todo, por fin podremos descansar todos en paz, lo siento”. Todo se debía sin duda a aquella tarde de abril.
El álbum estaba completo. La casa se puso a la venta, aunque difícilmente alguien la compraría, sabiendo lo que allí había sucedido.
De la sombra, nada se supo de nuevo. Seguramente, marchó a otro lugar a recordar que algo no iba bien, ya que aquí había acabado su trabajo.
(21-01-06) Diego Asensio Sánchez
Era una noche gélida y nublosa de enero, el viejo Jimmy conducía con gran dificultad debido al espesor de la niebla que hacía imposible la visibilidad. Llegando casi a nuestro hogar, creímos oír un extraño ruido que nos causó un gran estupor. Jimmy apagó el motor pero dejó los faros del coche encendidos para comprobar que había sucedido. De repente, una fantasmagórica sombra surgió de la nada. El pobre Jimmy entró en un estado tal, que parecía poseído por aquel ser. Yo, temblando de frío y miedo, intenté tratar con aquel extraño se mientras Jimmy recuperaba el aliento, pero desapareció fugazmente.
Por la noche, ya en el interior de la casa, todo el mundo formaba corrillos y hablaba de lo sucedido con gran temor, por si ese ser los estuviese escuchando y volviese a aparecer. Yo subí a mi cámara, que se encontraba en el piso de arriba, donde también estaban las estancias de mis hijos. Mi mujer, por entonces, ya llevaba un tiempo dormida. Al cabo de un rato, los demás se fueron a sus respectivos dormitorios que se encontraban en el piso inferior. Parecía que todo había sido un mal sueño y que por fin reinaba la paz y la tranquilidad en el edificio. Pero sólo era un espejismo soñado. Cuando ya casi había conciliado el sueño, oí unos gritos provenientes del piso inferior. Era Marcus, nuestro jardinero, temblando y sudando torrencialmente. Tenía los ojos rojos y desencajados. Le pregunté qué había sucedido y como pudo dijo: “La… La sombra… la he visto”.
Yo, bajé al sótano, donde guardaba entre otros enseres un candil con cuya tenue luz me dirigí hacia el camino. Cuando me encontraba a mitad de éste, más o menos, pude distinguir en la lejanía, apoyados en la valla, gran cantidad de cuervos y aves de la noche como búhos y lechuzas que parecían vigilarlo todo desde lo alto del tejado de la casa, pero de aquella sombra nada supe.
Volví al sótano y empecé a rebuscar, sin saber muy bien que hacía, ni que era lo que me movía a ello y entre otros objetos hallé un álbum de fotos antiguas del que jamás antes me había percatado. Comencé a hojear el álbum, con gran estupor pude comprobar que se trataba de un álbum de difuntos, de esos que se hacían antiguamente, pues en todas las fotos, las personas estaban con los ojos cerrados y el rostro pálido. Oculté el álbum como medida de seguridad y me fui a dormir.
A la mañana siguiente, cuando me levanté, lo primero que hice, fue comprobar si el álbum seguía donde yo lo dejé, y allí estaba. Cuando me disponía a llamar a Tania, la cocinera, para que me preparase mi desayuno como hacía siempre, cual fue mi sorpresa al descubrir que yacía pálida y con el cuerpo ensangrentado en su lecho. La bestia, no cabe duda había actuado y desatado su furia. Intenté tranquilizarme escuchando un poco de música, pero eso no hizo más que empeorar mi estado, puesto que lo que oí, no era una hermosa melodía, sino unas extrañas voces que decían: “Moriréis, moriréis todos, no os librareis de mí tan fácilmente”.
Cuando me recuperé del susto, me preparé yo mismo el desayuno, y al cabo de media hora más o menos, me dirigí al jardín donde estaba Marcus, algo más tranquilo. Eso me hizo sospechar de él, aunque no dije nada, le saludé sin más, como hacía siempre y recogí unas flores para dárselas a mi mujer que se acababa de levantar. Le preparé el desayuno y le conté lo sucedido. Se quedó petrificada. Mis hijos todavía dormían, ajenos a todo lo que estaba sucediendo.
De repente, empecé a recordar viejas historias que yo siempre había tomado por leyendas urbanas, pero que ahora empezaban a cobrar sentido. Hablaban de un antiguo cementerio que debía estar situado no muy lejos de nuestra casa. Quizás, la casa había sido construida sobre ese cementerio y las almas de los difuntos estaban atrapadas entre muros para ellos desconocidos y lo que querían, era descansar en paz.
Decidí llamar a unos amigos fieles y comenzar la búsqueda del sacro santuario a la vez que mandé a un cura para que bendijese la casa y así la protegiera del maligno. Cualquier pista que obtuviésemos aliviaría en gran medida mi castigado corazón. Optamos por dividirnos y buscar por separado para así, batir más rápidamente el terreno y si alguien percibía algo, haría señales y los demás acudiríamos al lugar indicado. Thomas empezó buscando por el jardín y Giancarlo y yo rastreamos los alrededores del lago. Apenas habíamos empezado a buscar, cuando Thomas hizo una señal. Acudimos de inmediato al jardín y descubrimos unas tumbas que habían sido cubiertas con hojín. Mis sospechas acerca de Marcus, el jardinero, se confirmaban. Él sabía de la existencia del cementerio y lo había estado ocultado durante todo este tiempo.
Intenté localizarlo, pero todos mis esfuerzos, fueron nulos. Como si él y esa sombra fueran uno mismo.
Pasó un tiempo en aparente tranquilidad, sin ningún sobresalto. Todos nos dedicábamos a nuestras actividades como solíamos hacer y no volvimos a saber nada de ese extraño ser, ni de la ausencia de Marcus. Tanta normalidad, me causaba una extraña sensación, como si percibiese que la sombra iba a volver a actuar dentro de poco. Y así fue, en el día de Todos Los Santos, la sombra volvió a actuar. Esta vez, no fue tan piadosa como la vez anterior. Desató toda su maldad, actuando de noche, como en ella era habitual y causó la muerte de todo el servicio.
Marcus, seguía sin aparecer o quizás estábamos más cerca de él de lo que nos podíamos imaginar. ¿Y si Marcus fuese la sombra que causaba todo el mal? Esta idea cobraba cada vez más fuerza en mi cabeza.
¿Qué movía a la sombra a actuar? ¿Por qué ahora? Sin duda, alguien la había despertado de su letargo. Pero… ¿Por qué? ¿Qué interés oculto había para provocar tanto mal? Mi cabeza se empezaba a ver asaltada por gran cantidad de dudas.
Cogí de nuevo el álbum de fotos que ya tenía casi por olvidado y empecé a observarlo detenidamente. En él, se podían ver niños, ancianos, familias enteras y… al llegar a la última página, vi que quedaban sitios libres. Esos huecos, ¿estarían destinados a mi y a mi familia? Esta duda me producía escalofríos. Entonces pensé, ¿y si no estuviésemos vivos? ¿Y si este ser, sólo quisiese comunicarse con nosotros y advertirnos de nuestra propia muerte? No sé por que razón, me vino a la memoria un día de abril en el que yo, estaba jugando con mis hijos con unas almohadas en casa y no sé cómo, los asfixié. Había intentado olvidar esto durante mucho tiempo pero no pude.
Empezaba a entender de qué iba todo esto. Aquella tarde, cuando jugaba con mis hijos, yo mismo les causé la muerte. De inmediato, subí a sus habitaciones y les dije: “Ya se ha acabado todo, por fin podremos descansar todos en paz, lo siento”. Todo se debía sin duda a aquella tarde de abril.
El álbum estaba completo. La casa se puso a la venta, aunque difícilmente alguien la compraría, sabiendo lo que allí había sucedido.
De la sombra, nada se supo de nuevo. Seguramente, marchó a otro lugar a recordar que algo no iba bien, ya que aquí había acabado su trabajo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)